Idear una vivienda completa implica mirar más allá de cada estancia por separado. El salón, los dormitorios, las zonas de paso o los espacios exteriores tienen necesidades diferentes, pero todos forman parte de una misma manera de habitar.
Este proyecto integral para un chalet en Alicante realizado junto a Studio89 parte precisamente de esa visión global. La propuesta aborda tanto los interiores como las diferentes zonas exteriores de la vivienda, estudiando la distribución, los usos, la circulación y la relación entre ambientes antes de definir mobiliario, iluminación, materiales y elementos decorativos.
El objetivo no es conseguir que todos los espacios sean iguales, sino que cada uno responda a su función manteniendo una coherencia en el conjunto.
Un proyecto integral empieza por entender cómo se va a vivir la vivienda
Antes de elegir una mesa, un sofá o un revestimiento, un proyecto de interiorismo debe responder a cuestiones más estructurales: cómo se utilizará cada estancia, cuántas personas la compartirán habitualmente, qué recorridos deben mantenerse libres o qué espacios necesitan una relación más directa entre sí.
En esta vivienda, las diferentes zonas se plantean atendiendo a esos usos.
El salón y el comedor principal conforman un gran espacio social, pero cada ambiente queda perfectamente identificado. El mismo criterio se traslada al resto de la vivienda. Los espacios cuentan con soluciones adaptadas a sus dimensiones y usos y los exteriores se distribuyen para identificar las diferentes propuestas al aire libre.

Visualizar el proyecto antes de ejecutarlo
Una de las ventajas de desarrollar un proyecto completo es poder tomar muchas de estas decisiones antes de comenzar su ejecución.
Los renders y otras soluciones avanzadas IA permiten visualizar cómo convivirán los diferentes elementos de una estancia: las proporciones del mobiliario, los colores, los materiales, la iluminación, los textiles o la presencia de determinados elementos decorativos.
Por eso, su utilidad va más allá de comprobar si una combinación resulta atractiva, permiten trabajar con dimensiones concretas, comprobar los recorridos alrededor del mobiliario o comparar diferentes soluciones antes de tomar una decisión definitiva.
En proyectos que abarcan varias estancias, esta herramienta resulta especialmente útil porque permite mantener una visión global de la vivienda durante todo el proceso de diseño.
Interior y exterior forman parte del mismo proyecto
En una vivienda unifamiliar, el proyecto no termina cuando atravesamos la puerta hacia el jardín.
Las terrazas y áreas exteriores pueden convertirse en auténticas extensiones de la vivienda si se planifican desde el principio atendiendo a su uso.
En este chalet se crean diferentes escenas exteriores: una zona de tumbonas destinada al descanso, un comedor protegido por una pérgola y un espacio lounge más recogido rodeado de vegetación.
Cada ambiente responde a una actividad distinta y, al mismo tiempo, forma parte de una planificación común en cuanto a recorridos, estilos o formas de uso.

Diferentes ambientes, una identidad común
Un proyecto integral no significa repetir los mismos materiales, colores o muebles habitación tras habitación. De hecho, una de las claves de este proyecto es precisamente permitir que cada espacio tenga personalidad propia.
En las zonas principales predominan los tonos neutros y cálidos, combinados con acentos en terracota, burdeos y acabados metálicos. Las formas curvas aparecen repetidamente en mesas, luminarias, espejos, cabeceros y algunas piezas de mobiliario, generando un lenguaje reconocible sin recurrir a soluciones idénticas.
Esto se hace evidente en dos espacios tan similares como diferentes como son los dos salones, uno principal y otro en el sótano donde el ambiente es más relajado. Ambos espacios comparten soluciones, pero es evidente el trato diferencial de cada uno para amoldarse a la vida que ofrece cada cual.

Los dormitorios introducen otro de los recursos protagonistas del proyecto: el papel pintado y los murales decorativos. Motivos botánicos, texturas vegetales y paisajes de palmeras transforman la pared del cabecero en un elemento capaz de definir por sí mismo el carácter de cada habitación.
La vegetación también actúa como hilo conductor. Aparece tanto en el interior como en las zonas exteriores y contribuye a crear una relación más natural entre ambos.
El papel pintado como herramienta para personalizar los espacios
El papel pintado ha recuperado un papel importante en los proyectos de interiorismo porque permite modificar significativamente la percepción de una estancia sin necesidad de incorporar numerosos elementos decorativos.


En este proyecto se utiliza con diferentes intensidades. En algunos dormitorios aparece mediante estampados vegetales suaves que aportan textura y profundidad. En otros, el mural ocupa prácticamente toda la pared del cabecero y se convierte en el principal recurso visual del espacio.
Esta variedad permite personalizar habitaciones que pertenecen a una misma vivienda sin perder la coherencia general del proyecto.
Proyectos de interiorismo integrales en Alicante
En Gibeller desarrollamos proyectos completos para viviendas, estudiando conjuntamente distribución, mobiliario, materiales, iluminación y soluciones para interior y exterior.
Dónde comienza el salón y cómo conecta con el comedor. Qué sucede al pasar del interior a la terraza. Cómo cambia la atmósfera entre una zona social y un dormitorio. Qué elementos se mantienen para generar continuidad y cuáles pueden cambiar para aportar personalidad.
Porque cuando una vivienda se proyecta como un todo, cada decisión deja de ser aislada y pasa a formar parte de una misma experiencia.
Si estás proyectando o renovando una vivienda, puedes solicitar cita con nuestro equipo para estudiar las posibilidades de cada espacio y desarrollar una propuesta adaptada al conjunto de tu hogar.











