Del 4 al 12 de julio, l’Alfàs del Pi volvió a convertirse en uno de los grandes puntos de encuentro del cine español con la celebración de la 38ª edición del Festival de Cine de l’Alfàs del Pi. Un certamen que, año tras año, continúa creciendo y consolidándose como una referencia para el cortometraje nacional.
En Gibeller hemos tenido el privilegio de colaborar en esta edición, apoyando un proyecto cultural que comparte valores con nuestra manera de entender el diseño: creatividad, innovación, sensibilidad y compromiso con el talento.
Cultura, creatividad y diseño: una misma forma de crear
La arquitectura, el interiorismo y el cine parten de una misma idea: crear experiencias capaces de emocionar.
Los espacios, igual que las historias, tienen la capacidad de transmitir sensaciones, despertar recuerdos y conectar con las personas. Por eso, formar parte de iniciativas que impulsan la creación artística supone para nosotros mucho más que una colaboración; es una manera de contribuir al desarrollo de proyectos que enriquecen nuestro entorno.
Además, ser una empresa familiar con más de 100 años hace que las iniciativas locales que consiguen consolidarse a lo largo de las décadas con esfuerzo y dedicación nos hace sentir orgullosos y partícipes de su éxito, por lo que nos sentimos honrados de poder colaborar con ellos.

Una edición que marca un nuevo hito
La 38ª edición del Festival de Cine de l’Alfàs del Pi ha supuesto un importante paso adelante para el certamen.
Este año ha sido reconocido como festival clasificador para los Premios Fugaz, uno de los principales reconocimientos del cortometraje español. Gracias a esta acreditación, las obras premiadas en l’Alfàs pasan automáticamente a formar parte de la selección de estos prestigiosos galardones, aumentando su visibilidad dentro del sector audiovisual.
Además, el festival mantiene su condición de certamen habilitado por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España para la preselección de candidatos a los Premios Goya en la categoría de Mejor Cortometraje Nacional de Ficción.
Una edición especialmente significativa que también ha servido para rendir homenaje a algunas de las figuras más destacadas del cine español. Los actores Eduard Fernández, Miguel Rellán y Luisa Gavasa recibieron el Premio Faro de Plata en reconocimiento a su extraordinaria trayectoria profesional, incorporando además sus estrellas al Paseo de la Fama del Albir.

La entrega del Faro de Plata a Miguel Rellán fue concedida por Isabel Gemio quien apareció como sorpresa para entregarle el premio en una gala muy emocionante.

Por su parte, la gala de cierre del festival dejó otro de los momentos más emotivos con el nombramiento de la actriz, guionista y directora Vanesa Romero como Embajadora Honorífica del 38 Festival de Cine de l’Alfàs del Pi, un reconocimiento entregado por la actriz Elena Ballesteros que pone en valor su vinculación con el certamen.
Dos reconocimientos que, junto a la creciente proyección nacional del festival, consolidan esta cita como una de las más importantes para el cortometraje español.
Un impulso al talento audiovisual
El Festival de Cine de l’Alfàs del Pi continúa apostando por el talento emergente a través de una importante dotación económica y del reconocimiento a algunas de las mejores producciones del panorama nacional.
El jurado de la Sección Oficial estuvo compuesto por Raquel Guerrero, Valeria Vegas, Óscar Reyes, Cristina Gallego y Moisés Rodríguez, mientras el de la sección de Cortometrajes Valencianos ha estado compuesto por Laura Pamplona, Matilde Alberto y Paco Sáez.
El gran vencedor de esta edición ha sido ‘Polígono X’, escrito y dirigido por Néstor López, que obtuvo el Faro de Plata y el Primer Premio, dotado con 4.000 euros.
El Segundo Premio, dotado con 2.000 euros, recayó en ‘Una vocal’, de Polo Menárguez, un intenso drama protagonizado por una madre y una hija obligadas a reconocer el cadáver del hombre que marcó sus vidas. Además de este galardón, Polo Menárguez recibió también el premio al Mejor Guión.
El Tercer Premio, dotado con 1.000 euros, fue para ‘Homing’, dirigido por Elisabeth Atherton y Hansel Rodrigues, un drama de suspense basado en hechos reales que relata el inquietante encuentro de una familia con un desconocido en el jardín de su casa.
El palmarés se completó con el premio al Mejor Cortometraje de Animación, concedido a ‘Pobre Marciano’, de Alex Rey, y el galardón al Mejor Cortometraje Valenciano, que recibió ‘Pálpito’, dirigido por Marisa Crespo y Moisés Romera.
A ellos se suman los tradicionales premios honoríficos a la Mejor Dirección, Mejor Actor, Mejor Actriz y Mejor Fotografía, poniendo en valor todas las disciplinas que hacen posible una producción audiovisual.
Una colaboración que mira al futuro
El crecimiento del Festival de Cine de l’Alfàs del Pi también es posible gracias a la colaboración entre instituciones, entidades y empresas comprometidas con la cultura: Ajuntament de l’Alfàs del Pi, Diputación de Alicante, Costa Blanca Alicante, Generalitat Valenciana, Institut Valencià de Cultura, Devesa, Casa Mediterráneo, Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, Veolia, Agricultores de la Vega de Valencia, Centauro, Renfe, Huellas de Mujer, Cupra, Exterior Plus, Universidad de Alicante o Music Library &SFX.

En Gibeller nos hace especial ilusión formar parte de este modelo de colaboración que contribuye a fortalecer un proyecto con una proyección cada vez mayor dentro del panorama audiovisual español.
Seguiremos apoyando iniciativas que fomenten la creatividad, el talento y la innovación, convencidos de que la cultura y el diseño comparten un mismo objetivo: mejorar la forma en la que vivimos, sentimos y nos relacionamos con nuestro entorno.











